Atraviesa por crisis transporte urbano
El Diario
Nuevo Casas Grandes.- El que fuera un medio de transporte indispensable para la comunidad hace años en esta ciudad: los camiones urbanos, está viviendo actualmente un momento de crisis en su historia, agobiado por una drástica baja en la demanda de pasajeros y la situación económica aunada a la temporada de lluvias.
En primera instancia, se informó que debido a las facilidades con las que cuenta actualmente el ciudadano para adquirir un carro, aunque sea de los llamado “chuecos”, cada año la población en general está usando menos el transporte público y esto merma us rentabilidad.
Aunado a esto, la época de lluvias trae dos factores que afectan a este tipo de transporte: los vehículos que siguen transitando se ven dañados por las malas condiciones de las calles y por otra parte, quienes usualmente toman el camión evitan hacerlo lo más posible.
Los autobuses que diariamente transitan por las calles de Nuevo Casas Grandes sufren un gran deterioro en la época de lluvias pues aunque el chofer conozca cada calle, el agua que se acumula en las vialidades esconde profundos baches en donde inevitablemente, cae de golpe el camión provocando el rompimiento de su muelle, refirió Guadalupe Payán, Secretario del Transporte Urbano.
Los baches que han sido rellenados en años anteriores con desechos, a la llegada de las nuevas lluvias salen a la superficie provocando ponchaduras en las llantas de estos vehículos, algunas suelen ser tan severas que se tienen que desechar para prevenir posibles riesgos al chofer y los pasajeros.
Algunos charcos acumulan tanta agua que al pasar por ellos la transmisión y el diferencial se mojan acelerando la avería del camión, por lo tanto tendrán que hacer más reparaciones de lo común hasta que se arreglen las calles al término de la época de lluvias.
Asimismo, algunos de los usuarios que continúan usando el transporte público se han abstenido de hacerlo estos días en que se han presentado contínuas precipitaciones, porque temen estar bajo la lluvia al esperar la llegada del autobús; por lo que prefieren pedir “aventones” o abstenerse en vez de utilizar el transporte público que les resulta más económico.
Por otra parte, aunque el número de pasajeros haya disminuido, las rutas con poca demanda no pueden desaparecer porque los concesionarios deben seguir prestando el servicio a la comunidad, esto, como parte de sus obligaciones ante las autoridades de transporte.
Según se refirió, el domingo es el peor día para las camiones urbanos porque la mayoría de la gente prefiere usar sus carros, aún así las corridas continúan cumpliendo sus trayectos hasta las 8:20 de la noche.
