Acribillado en el centro
EL DIARIO
Nuevo Casas Grandes.- La tarde de ayer en plena avenida Benito Juárez que es una de las más transitadas, desconocidos dieron caza y muerte a un guiador a quien acribillaron en el interior de su cabina, rafagueándolo en repetidas ocasiones con un arma de alto poder.
En el violento asesinato, resultó muerto un residente de esta ciudad quien fuera identificado posteriormente como Carlos Orozco Pérez de 32 años, según confirmaron las autoridades de la Procuraduría General de Justicia en la localidad.
El homicidio, se perpetró sobre la avenida Benito Juárez a la altura de la calle 6 de Marzo a eso de la 1:30 de la tarde, cuando el tráfico es más fluido por el receso a comer en oficinas y la salida de los estudiantes, lo que no impidió que la víctima fuera atacada en al menos tres ocasiones con ráfagas de arma larga.
Aunque patrullas de la Dirección de Seguridad Pública Municipal que circulaban por la zona centro, se percataron del estruendo de los disparos y llegaron al lugar de los hechos en cuestión de minutos, los presuntos responsables ya se habían dado a la fuga del lugar y ningún testigo proporcionó características de los homicidas ni del vehículo que tripulaban.
Al llegar a la escena del crimen, los agentes encontraron un vehículo marca Ford tipo Mercury Sable de color negro, modelo ’97 y sin placas de circulación, el cual subió a la banqueta en la esquina noroeste del cruce vial y terminó inscrustado en el cerco de un domicilio, con el motor aún andando.
En un tramo de aproximadamente 50 metros, quedaron esparcidos varios casquillos percutidos calibre 7.62 x 25 del utilizado por las armas largas “AK-47”, mejor conocidas como “Cuerno de Chivo”, siendo contabilizados 16 por personal de medicina forense.
Tras el procedimiento de ley para el registro de evidencias en el lugar del homicidio, se procedió asimismo al levantamiento del cadáver, el cual quedó tendido dentro de su cabina con múltiples heridas mortales producidas por impacto de arma de fuego.
De acuerdo a la información oficial de la Procuraduría, se entrevistaron a varios testigos quienes dijeron desconocer las características de los presuntos homicidas, ya que al momento de escuchar los estruendos de los disparos, sólo reaccionaron para protegerse ante el temor de ser alcanzados por las ráfagas del arma.
